Cumplimos con lo prometido. Debe ser una reminiscencia de la campaña que aún ocupa mis neuronas. Ya se irá pasando espero. Lo dicho. Que inauguró la cata virtual permanente de la Guasonería, y no con una, con dos aportaciones.Esta primera la terminé hace un algún tiempo y el paladar, al menos el mio, no tiene tanta memoria. Se llama Marqués de Belarranz y es de bodegas Riberalta S.A. de Gumiel de Izán en la provincia de Burgos. Un ribera del Duero del año 2004, vino joven.
La variedad es 100 % tinta del país. Mi primera impresión no fue buena, incluso por un rato pensé que estaba malo. Me había precipitado al probarlo poco tiempo después de abrir la botella. Después me pareció agradable, algo más fuerte de lo que me suele gusta, pero poco a poco le fui cogiendo el gusto y terminó resultando un vino interesante.
Claro que ese interés viene desde el momento en que al tomarlo uno sabe que el un vino joven y por tanto no espera grandes excelencia. No obstante, no estuvo mal. Le daré un 6. Por supuesto la puntuación no es comparable con vinos que no sean jóvenes.

La segunda botella, la de la imagen de la derecha es del vino que tengo ahora abierto. No os invito a probarlo porque sólo queda un culín. Este me ha gustado más que el anterior. Es también Ribera del Duero joven, del año 2004, de las Bodegas J.A. Calvo Casajús, de Quintana del Pidio, Burgos. El vino se llama Casajús.
Como el anterior monovarietal Tinta del país. Como diría algún guasón, este tiene más cuerpo. Algo más suave pero con un sabor intenso. A este le daría un 7,5. Ya sabeis que yo siempre he creido en los decimales.
Si los encontrais por ahí un día, probadlos. Después, claro, dejad vuestra opinión. Por cierto, me falta el precio, pero no lo tengo ahora. Si lo encuentro os lo comunico.