
Cuenta la leyenda guasona que años ha, los hermanos fueron grandes deportistas. No por buenos. Por pesaos. Ahora, con la crisis de los cuarenta se está generando una nueva leyenda, pero de eso hablaremos otro día.
El caso es que esta foto, aunque no lo parezca es una prueba viviente de aquellos años, quizás ya de la cuesta abajo, del espíritu deportivo de los guasones. Unos sacrificados ciudadanos que cada sábado, hubieran dormido o no la noche anterior, se citaban en el pabellón cubierto de Santa Isabel para darle patadas a un balón tan pequeño que a veces no se las daban.
Legendarios son los nombres de Marcos, Félix, Poito, el viejo, el mangi, Franki, Paco Pavarotti, el camión de la casera, y tantas otras leyendas del fútbol sanjuanero que nunca recibieron el merecido reconocimiento.
Después de dejarse la piel en el duro pavimento de esa pista y tras escuchar las voces apremiantes del gran Juani, los hermanos se dirigían a reponer fuerzas con un largo, largo desayuno. Por cierto, que el largo, que no jugaba, siempre venía a los desayunos.
Amados todos (Candela dixit). Dejad vuestros recuerdos en el blog donde la participación es tan abrumadora que a veces no tenemos tiempo de leer de post sin que pasen al olvido.
El caso es que esta foto, aunque no lo parezca es una prueba viviente de aquellos años, quizás ya de la cuesta abajo, del espíritu deportivo de los guasones. Unos sacrificados ciudadanos que cada sábado, hubieran dormido o no la noche anterior, se citaban en el pabellón cubierto de Santa Isabel para darle patadas a un balón tan pequeño que a veces no se las daban.
Legendarios son los nombres de Marcos, Félix, Poito, el viejo, el mangi, Franki, Paco Pavarotti, el camión de la casera, y tantas otras leyendas del fútbol sanjuanero que nunca recibieron el merecido reconocimiento.
Después de dejarse la piel en el duro pavimento de esa pista y tras escuchar las voces apremiantes del gran Juani, los hermanos se dirigían a reponer fuerzas con un largo, largo desayuno. Por cierto, que el largo, que no jugaba, siempre venía a los desayunos.
Amados todos (Candela dixit). Dejad vuestros recuerdos en el blog donde la participación es tan abrumadora que a veces no tenemos tiempo de leer de post sin que pasen al olvido.
